Memoria enviada por el estudio de arquitectura. La arquitectura contemporánea en Latinoamérica ha sido, en muchos casos, reducida a ser solo un vehículo seguro para el capital, donde las necesidades reales de la sociedad se traducen en cifras y métricas. Este proyecto surge como una respuesta a esta problemática, proponiendo un edificio comercial de departamentos que no solo cumpla con los requisitos funcionales y económicos, sino que también priorice las necesidades colectivas y el bienestar de quienes lo habitan.
El punto de partida fue un presupuesto bajo (como pasa normalmente en Latinoamérica), eso no es visto como una restricción, sino como una oportunidad para explorar la sensatez proyectual. Uno de los objeticvos fue concebir espacios de calidad al menor costo posible por metro cuadrado, demostrando que la arquitectura honesta y consciente no depende de grandes recursos, sino de una inteligencia creativa que responde al contexto social y ambiental.
El proyecto se construye desde la honestidad de los materiales y sus procesos. Los acabados son elementales, donde la materia se convoca solo para lo necesario, evitando excesos y priorizando la funcionalidad y la estética esencial. La arquitectura es austera pero cálida, serena pero vibrante, y habla de una sensibilidad que trasciende lo meramente utilitario.
El ladrillo, el concreto y la madera no solo reducen costos, sino que también conectan el edificio con su entorno cultural y geográfico. La construcción se realiza de manera artesanal, ladrillo a ladrillo, oscilando entre lo nuevo y lo conocido, entre la innovación y la tradición. Este enfoque no solo cuestiona los límites de la materia, sino que también propone nuevas formas de habitar y construir.
Llevamos al límite los conocimientos heredados para generar nuevas respuestas a cuestiones actuales que nos importan como arquitectos latinoamericanos. ¿Cómo crear espacios de calidad con recursos limitados? ¿Cómo integrar la arquitectura con su entorno sin perder su identidad? ¿Cómo responder a las necesidades sociales sin caer en la especulación? Estas preguntas guiaron cada decisión, convirtiendo el proceso de diseño en un ejercicio de reflexión y creatividad.
Nos interesa el espíritu de cada material que utilizamos, creemos que los materiales no solo cumplen una función estética, sino que también pueden despertar emociones en las personas. El ladrillo, con su textura rugosa y su tonalidad terrosa, evoca calidez y permanencia. La madera, con su tacto aporta intimidad y humanidad y el concreto es capaz de transmitir seguridad y sentido de contemporaneidad. Los materiales no solo son para ver, sino que se sienten, se huelen y se escuchan, son capaces de crear atmosferas que dignifican la vida cotidiana de las personas.
El proyecto se concibe como un ente vivo que dialoga con su entorno. Cada departamento está diseñado para maximizar la sombra y la luz natural, la ventilación y las vistas, creando espacios que no solo son funcionales, sino también placenteros. Las áreas comunes, como los pasillos y la terraza son pensados para fomentar la interacción social y el sentido de comunidad, la arquitectura no solo debe servir al individuo, sino también a lo colectivo.
Un edificio comercial de departamentos no es solo un conjunto de unidades habitacionales, sino una oportunidad para redefinir la relación entre la arquitectura y la sociedad. Se priorizan las necesidades de las personas sobre las demandas del mercado, demostrando que es posible crear espacios comerciales que no solo generen rentabilidad, sino que también contribuyan al bienestar colectivo.
En un mundo cada vez más ruidoso y acelerado, este edificio busca ofrecer silencios, momentos de quietud y reflexión. Los espacios están diseñados para acoger el silencio, permitiendo que los habitantes se reconecten consigo mismos y con su entorno.
Este proyecto es una apuesta por una arquitectura que no se rinde ante las presiones del capital, sino que se mantiene fiel a los ideales colectivos. Es una demostración de que, incluso con recursos limitados, es posible crear espacios de calidad que respondan a las necesidades reales de la sociedad y que, al mismo tiempo, sean económicamente viables y ambientalmente responsables.
Creemos que este proyecto no es solo un edificio sino una declaración de principios: la arquitectura debe servir primero a la gente y luego al capital; debe ser honesta y no ostentosa; y debe construirse desde la sensatez, no desde la especulación.
…Con el tiempo, se convertirá en parte de la memoria colectiva de la ciudad y de sus habitantes, un testimonio de que otra forma de construir es posible. Incluso en contextos desafiantes, es posible crear espacios que inspiren, que conecten y que perduren.

Ficha Técnica:
Nombre de la obra: CASA SILVERIA
Arquitectura: lpbo Arquitectos
Ubicación: Calle Turuguapa – Santa Cruz, Bolivia.
Uso: Edificio Residencial
Arquitectos Principales:
Ana Lucia Lugones Saucedo @lulugones
Luis Fernando Landivar Albis @_______.lf
Área: 1905 m2
Año: Diciembre 2023
📷 Ana Lucia Lugones Saucedo @lulugones/
Contacto:
Luis Fernando Landivar Albis luisfer.lpbo@gmail.com
Ana Lucia Lugones Saucedo Lucia.lpbo@gmail.com
PREMIOS: “Finalista y Mención de honor en la IX bienal internacional de arquitectura de Santa Cruz (BASC -2024)”.






















