Durante mucho tiempo, el techo fue una de las últimas decisiones del proyecto: un plano resuelto desde lo técnico, con pocas variables de diseño y escaso margen para la exploración formal. Sin embargo, en la práctica contemporánea de la arquitectura y el interiorismo, ese plano comienza a revisarse con otra intención. El techo pasa a ser una superficie activa, capaz de acompañar el concepto, dialogar con la luz y reforzar la identidad espacial. Pensarlo desde el inicio —y no como un simple remate— abre nuevas posibilidades proyectuales y amplía el campo creativo del diseño interior.
Desde esta visión nace Teto Vinílico, una marca que llega a Paraguay con la intención de ofrecer a los arquitectos y diseñadores un producto innovador, pensado para explorar la creatividad y hacer posible todo aquello que se imagina en la etapa conceptual del proyecto. Lanzada oficialmente en septiembre de 2025, la propuesta busca enaltecer el diseño y la arquitectura interior a través de soluciones que liberan al techo de las limitaciones formales impuestas por los sistemas tradicionales.
Curvas continuas, transiciones fluidas y terminaciones disruptivas forman parte de un lenguaje que permite resolver geometrías más audaces y expresivas. Allí donde la madera tradicional impone restricciones técnicas, el revestimiento vinílico abre un nuevo campo de experimentación, acompañando ideas que requieren mayor libertad formal y coherencia visual. El objetivo no es reemplazar materiales, sino ampliar las herramientas disponibles para el proyecto, permitiendo que la intención creativa se materialice con mayor fidelidad.
En este enfoque, el techo deja de ser un plano pasivo para convertirse en un recurso proyectual con protagonismo propio. Su relación con la luz, la continuidad espacial y la percepción del ambiente influye directamente en la experiencia del usuario y en la lectura arquitectónica del espacio. Si bien la propuesta nace desde el techo como principal plano de exploración, las soluciones de Teto Vinílico se extienden también a paredes y fachadas —en aplicaciones interiores y exteriores— acompañando proyectos que buscan coherencia material y continuidad formal en toda la envolvente.
Como parte de esta visión, la marca cuenta en Paraguay con un Centro de Experiencia, concebido como una herramienta de apoyo al proceso proyectual. Un espacio donde arquitectos e interioristas pueden explorar el material en escala real, comprender su comportamiento en relación con la luz y la forma, y evaluar distintas posibilidades de aplicación más allá de la muestra tradicional. El Centro de Experiencia no funciona como un punto de exhibición, sino como un entorno pensado para experimentar, comparar y decidir con criterio.
Con representación exclusiva de Domani en Paraguay, Teto Vinílico se incorpora al mercado local como una invitación a proyectar con mayor libertad. A través de su Centro de Experiencia, la marca propone a arquitectos e interioristas un espacio para explorar materialidad, forma y continuidad, y descubrir nuevas posibilidades para el diseño del techo. Un punto de encuentro pensado para transformar la imaginación en arquitectura y acompañar proyectos que buscan ir más allá de lo convencional.
Un nuevo horizonte creativo en el mercado local: invita a arquitectos e interioristas a descubrir, proyectar y explorar materialidad, forma y continuidad para el diseño del techo.













